martes 8 de diciembre de 2009

LARGO FIN DE SEMANA

Pues fin de semana de reencuentros. Volví a salir en bici, dos sesiones, suavitas con escaqueo hoy lunes, no me fuera a mojar y volví a correr esta vez en Sanlucar sobre 10 km. Muy buenas sensaciones en una carrera corrida a ritmo en buena compañía. Nuevamente en el mismo grupo con Quini, que garantiza normalmente buenos resultados. Hacía tiempo que no me encontraba tan bien a pie. Continúo con mis rodajes pero competir asiduamente siempre me ha dado un punto extra, este año, por eso, estoy haciendo más populares para ver si soy capaz de acercarme, a pesar de que ya no tengo edad, a mis marcas de hace años. Esta semana también espero volver al agua a ver que tal, espero que no sea muy duro.

sábado 5 de diciembre de 2009

VUELTA A LA NORMALIDAD, ESPERO

Despues de dos semanas sin poder coger la bici y sin nadar hoy he tenido la oportunidad de volver a montar en bici, aunque he rodado muy suave, las sensaciones han sido pésimas, pero lo importante es volver a la rutina, la natación ya la dejaré para el miércoles porque en este largo puente la piscina no estará operativa en Cádiz. Mañana estoy inscrito en una Popular de 10 km en Sanlúcar, quizás acuda, aunque más como diversión que para buscar ningún objetivo concreto. Ya llegarán los días de más exigencia.

jueves 3 de diciembre de 2009

OÍDO COCINA

Ayer recibí un mail de alguien que habitualmente me dice, “Oído cocina”, esta expresión muy usada en nuestra vida cotidiana y tomada prestada del gremio de la hostelería se usa (o mejor dicho se usaba porque con las modernidades se va perdiendo) cuando los camareros pasan la comanda a cocina a viva voz, y éstos responden "¡oído cocina!". Así saben que la información ha llegado correctamente y se disponen a hacer lo solicitado. Los que entrenamos o asesoramos o recomendamos entrenamientos a veces también escuchamos esta expresión, pero, en ocasiones con diferencias, mientras en cocina sólo y exclusivamente se prepara lo solicitado (no imagino a un cocinero haciendo tres platos cuando le han pedido uno, ni preparando una ensalada de aguacates si se la han pedido mixta), en nuestros pupilos a veces ese “oído cocina” no significa lo mismo y las sesiones se tienden a alargar, se cambian de sitio sin previo aviso, se hacen a distintas intensidades a las indicadas, se añaden sesiones en la misma jornada... con lo que la esencia y la validez de la programación va, con el paso del tiempo perdiendo su razón de ser y los resultados se pueden resentir y ya nunca serán los mismos. No sabremos cuales hubieran sido, pero no serán los mismos. Si entrenamos con regularidad terminaremos caminando pero si cumplimos con las pautas (porque creemos en la seriedad, utilidad y sensatez de los entrenos que nos proponen) quizás nuestros resultados sean mejores. OIDO COCINA

martes 1 de diciembre de 2009

LA FUERZA DE VOLUNTAD

Es este un factor, a veces minusvalorado y que, los deportistas amateurs, aquellos que además del entrenamiento y competición tenemos que cumplir con una serie de obligaciones (trabajo, familia, estudios...) tenemos que agradecerle mucho. Cuando el cansancio y la apatía nos vence o comienza a vencernos, aparece. Esos días que el tiempo disponible es mínimo, cae la noche y estamos cansados/as de un ajetreado día, o que tenemos que levantarnos a horas en que las calles parece que todavía no están ni puestas, o tenemos que engañar a algún amigo para que salga con nosotros, sacrificándose él también, esos días que llueve, ventea, hace frío... en esos días, aparece. Y esa sesión de entrenamiento decimos que vale doble. Vale, por lo que hemos conseguido hacer y vale, por lo que los otros en similares circunstancias no hacen. Esta fuerza de voluntad nos prepara psicológicamente para la competición, hace que valoremos nuestros logros en su justa medida, nos hace mejores y en ocasiones, es factor de suma importancia en la consecución de nuestros objetivos, sean estos batir una marca, clasificarnos en una buena posición o ganar a tu compañero de club o de entrenamientos con el que andamos picados. En esa fase me encuentro yo, como cada año, aclimatando mi cuerpo y sobre todo mi mente, para conseguir de lunes a viernes cumplir con una planificación mínima, que allá por el verano me ayude a cumplir mis objetivos. Aún se ven lejanos, pero lo que no haga, pero sobre todo lo que logre hacer, seguro que aportarán su granito de arena y conseguirán, Dios mediante, que pase la línea de meta de Embrun. Ya sueño con ese día. Fuerza de voluntad no me falta.

lunes 16 de noviembre de 2009

ZAPATILLAS PARA CORRER SIN LESIONARSE


La falta de tiempo nos provoca, en ocasiones tener que correr a horas intempestivas con lo que la elección de superficies para hacerlo se reduce drásticamente, la elección de un calzado acorde con nuestra pisada y el desgaste de nuestras zapatillas se convierte en algo de vital importancia. Correr es un deporte de impacto y cada vez que damos una zancada en nuestra carrera todo nuestro cuerpo en general sufre un impacto.
En cuanto al terreno, el mejor, en lo que se refiere a absorción de impacto, es la tierra de los parques. Las calles y aceras son terrenos demasiados duros y por lo tanto no absorben tanto. La arena de la playa constituye un terreno demasiado blando en donde se absorbe impacto sobremanera pero se pierde estabilidad, pudiéndose provocar lesiones en tobillos y rodillas. Tus zapatillas ideales tienen que ser capaces de amortiguar bien los impactos, proporcionarte estabilidad, sujeción y además adaptarse a tu forma de correr.
Hay tres tipos de corredores:
PRONADOR:La característica del pie pronador consiste en una tendencia del pie hacia la zona interna del mismo. Cuando corres tus tobillos tienden a girar hacia dentro, es bastante común, de hecho es una amortiguación natural con la que se defiende el cuerpo.
NEUTRO: Significa que los tobillos no tienden a girar ni hacia el interior del pie, ni hacia el exterior cuando uno corre.
SUPINADOR: La supinación es el efecto contrario a la pronación, es decir cuando hay una ausencia o disminución del efecto pronatorio fisiológico, ofreciendo un apoyo por la parte externa del pie.
COMO SABER SI ERES PRONADOR, SUPINADOR O NEUTRO: Con un método casero es muy sencillo saberlo. Ponte con los pies descalzos y paralelos frente a un espejo y luego sin levantar el talón flexiona las rodillas hacia adelante hasta donde puedas, repite esto varias veces y si notas que tus tobillos se inclinan hacia adentro eres claramente un pronador, si lo hacen hacia afuera eres supinador. Que tan pronador o supinador seas, dependerá de cuan exagerado sea el gesto. A partir de aquí llevar un registro de los kilómetros de vida de nuestras zapatillas y, lo ideal tener al menos unas zapatillas para entrenamiento y otras de competición.

viernes 13 de noviembre de 2009

DEPORTE Y DOPAJE

Hace unos años Bengt Saltin, uno de los más respetados fisiólogos del ejercicio, participó en el ciclo Deporte y dopaje en el siglo XXI que organizó el Comité Olímpico Español. Su charla: "El entrenamiento como alternativa al dopaje". Luego concedió una entrevista muy interesante que aún hoy suena a actual:
P. Usted ha hablado de mejoras en los entrenamientos como única alternativa al dopaje, pero ¿se puede conseguir entrenándose la mejora espectacular que puede producir, por ejemplo, una ampolla de EPO?
R. Inyectándose EPO, un deportista puede mejorar su VO2 max en un 7 u 8%, un objetivo prácticamente imposible para un deportista de alto nivel basándose sólo en el entrenamiento.
P. Y usted cree que los deportistas eligen EPO.
R. Hay algunos datos. Hace unos años, antes de la aparición de la EPO sintética, los deportistas que más VO2 max tenían rondaban los 80-85 ml/kg/sg. Actualmente, es normal encontrarse a atletas con valores de 90. Es difícil saber si es por mejoras en el entrenamiento o por consumo de EPO, pero yo tengo mis dudas de que lo hayan conseguido de manera natural.
P. ¿Se puede conseguir de forma natural?
R. Aumentando el tamaño del corazón y su capacidad de contracción aumentas el VO2 max. Y entrenándote puedes conseguirlo. Hay que hacer tres veces a la semana entrenamientos de alta intensidad, en los que el corazón se llene lo más posible. Un modo de lograrlo es entrenarse tumbado, con la cabeza en el suelo, de forma que se mejore el retorno venoso. Pero eso no se puede hacer todos los días. Las fibras musculares se dañan y para que se reparen hay que dejarlas descansar.
P. En teoría, el consumo de EPO ya está controlado, ya se detecta la sustancia en los análisis.
R. Ahora, dentro de pocos años, el riesgo se llama EPO genética, la activación en el organismo de los genes encargados de la fabricación de EPO para que produzca más de la que normalmente necesita. Con una sola inyección el organismo se pone en marcha. El problema es que después de la inyección ya no puedes controlarlo, no hay un interruptor para apagarlo. Los investigadores no tienen por qué pensar en ello, ya que buscan avances para curar a enfermos, en este caso renales, que no producen EPO por su cuenta, no para tratar a deportistas. Así, una persona sana que se lo inyectara podría tener toda su vida un hematocrito superior al 55%, lo que le crearía graves problemas de salud.
P. Pero, mientras sea deportista, tendrá un rendimiento bárbaro.
R. Los libros de texto dicen que a partir de un cierto nivel de hematocrito [los glóbulos rojos] la sangre se vuelve demasiado viscosa y el corazón no la bombea con tanta eficiencia, con lo que, en teoría, a partir del 50% el rendimiento no mejoraría aunque subiera el hematocrito. Pero los libros se equivocan. El rendimiento aumenta lo mismo pasando de un hematocrito del 45% a uno del 50% que pasando del 50% al 55%.
P. ¿Y esos valores no se pueden aumentar con un buen entrenamiento?
R. El entrenamiento aumenta el volumen de glóbulos rojos, pero también aumenta el de plasma, con lo que el porcentaje permanece inalterable.
P. Algunas voces en el ciclismo sugieren que suavizando las carreras, acortando las etapas, aligerando la montaña, los ciclistas tendrían menos tentaciones para doparse. Hay quien va más lejos y afirma que es imposible disputar un Tour, por ejemplo, sin recurrir al dopaje. ¿Usted qué opina?
R. El cuerpo humano está hecho para trabajar duro largo tiempo. El dopaje es una trampa a la que se recurre para ganar, no para aguantar. Un Tour o una Vuelta, por duros que sean, los puedes hacer sin doping. La única diferencia es que lo harías más despacio. Mientras se compita para ganar siempre habrá dopaje. De todas formas, todos los ganadores son deportistas con talento. Y eso sólo lo dan los genes, no lo olvidemos.
P. ¿Tiene alguna oportunidad un deportista que no se dope?
R. Un fondista necesitaría diez años de fuerte entrenamiento para alcanzar el mismo nivel que le daría el dopaje. Pero, claro, dentro de diez años habrá productos nuevos y ese deportista volverá a estar en desventaja frente a quienes los utilicen.
P. Algunos especialistas, analizando las prestaciones del estadounidense Lance Armstrong, sobre todo su tremenda ascensión a l'Alpe d'Huez en 2000, cuando calcularon que había desarrollado una potencia de más de 450 vatios durante casi una hora, han puesto en duda su limpieza.
R. Si esos datos son reales, me parece absolutamente improbable. Es un rendimiento sobrehumano. No sé cómo lo hace. No se puede, no se puede. Como mucho, podría mantener ese nivel durante diez minutos. Y 400 vatios durante una hora me parece tremendo.
P. ¿Hay más prestaciones que le parezcan sobrehumanas?
R. Todos los días veo superhombres. En el esquí de fondo, en el ciclismo... Casi el 50% son sospechosos.
P. ¿Y en otros deportes?
R. No sé. En el tenis creo que es un problema anecdótico: cocaína y cosas de ésas. ¿En el fútbol? No sé mucho, pero recuerdo que hace unos años estuve en el despacho de un médico de un equipo y allí había de todo: anabolizantes, estimulantes...
P. La gente del fútbol dice que en su deporte el dopaje no tiene sentido al tratarse de un equipo, que lo suyo es más cuestión técnica y táctica que física.
R. ¡Ja! Eso es falso. En un partido de fútbol hay que correr mucho y saltar mucho y sprintar y arrancar. La táctica y la técnica necesitan también cuerpos fuertes y rápidos. La EPO les va de maravilla.
P. Usted ha estado en Kenia estudiando a los atletas africanos, invencibles en las pruebas de fondo. ¿Su superioridad es genética?
R. Los fondistas africanos tienen una extraordinaria economía de carrera. A la misma velocidad de competición, su gasto energético es un 10% inferior al de los blancos. Así, un atleta de raza caucasiana necesitaría tener un VO2 max de 88 para igualar a un africano de 80.
P. ¿Y dónde está la diferencia?
R. Es todo antropométrico. Tienen las piernas más largas que los europeos. Además, son unas piernas especiales, que se van afinando hacia los tobillos. Y, como se sabe, hay una relación inversa entre el volumen de los gemelos y el coste de la carrera. Cuanto menos volumen tienen los gemelos, cuanto menos pesan, menos cuesta correr. Y eso es un asunto genético.

jueves 5 de noviembre de 2009

MIS INICIOS

Casi casi que vuelvo a mis inicios. Demasiado estres estos últimos años con entrenos, trabajo y competiciones, una mezcla algunas veces convertidas casi en misión imposible y en disciplina militar (yo que fui objetor ¡quien me lo iba a decir!). Tras un reciclaje mental este año estoy dispuesto a disfrutar, por eso intentaré hacer una prueba que me enganchó en su día, a través de las crónicas de Alix en bicisport y de Carlos Ramírez, no se cuantas veces ya finisher allí (hasta él debe haber perdido la cuenta, seguro) y que por una u otra razón aún no he podido aún realizar. El reto está en llegar en condiciones de finalizarla con salud, poder sonreir en meta y disfrutar del camino. Mi reto se llama EMBRUN, con mayúsculas, como se merece. Mi mente está preparada, mi cuerpo espero que la acompañe. Por el camino quizá repita en maratón (depende de como me lien)
Para abrir boca ya he estado en varias carreritas populares (El Gastor, Trebujena, Colorado, Ubrique y Murallas San Carlos) para quitarme el óxido que ya se ha ido acumulando en mi cuerpo estos últimos meses. Ya le voy hasta cogiendo el gustillo.