jueves, 19 de agosto de 2010

EMBRUNMAN II

La natación la hago muy cómodo, saliendo suave desde atrás y casi sin recibir golpes. Con noche cerrada comenzamos y en la segunda vuelta ya ha amanecido por lo que las boyas (con luces) se ven ya perfectamente. Es un gustazo nadar en las aguas del lago, que además están a una buena temperatura. Completo el tramo totalmente entero en un tiempo más que aceptable.
En la transición aprovecho para abrigarme y comenzar el sector de bici donde, sin duda, estará la clave para poder o no finalizar la prueba. Salgo de boxes y me doy cuenta que no me he puesto los guantes, ya da igual, aunque después me acordaré de ellos. Mi ritmo ya se como será, me limitaré a ir cubriendo kilómetros con el mínimo esfuerzo. Me pasan triatletas a cientos algunos haciendo alardes que seguro terminarán pagando.
El sector de bici me lo he dividido en tramos para hacerlo llevadero y que mi cabeza funcione en condiciones. Fue lo primero que hice, encender mi cerebro.
El primer puerto no es muy duro, sobre todo porque vas fresco y se pasa relativamente rápido. Ahí comparto tramos con dos españoles que se muestran dispuestos a hacerlo junto a mi. Yo voy a mi ritmo y en el primer descenso se van hacia delante. Aquí ya hay una ambulancia que atiende una dura caída de un participante. La prudencia es vital.
Hasta volver a Embrun pasan unos 40 kilómetros con algunos repechos pero que se hacen cómodos. Desde aquí hasta la subida al Izoard existe una zona de transición que a mi ritmo es muy fácil de cubrir. A medida que pasan los kilómetros el paisaje cambia, sobre el 70 comienza una zona de falso llano que nos llevará hasta las faldas del Izoard. ¡Cuántas batallas se han sucedido en estas rampas¡ El puerto no es duro. No tiene grandes rampas y no se hace duro en ningún momento. Mi estómago si me lo hace pasar mal. Así quiero llegar a la cumbre para ver si hay servicios. Corono y no hay nada. No puedo con los retortijones así que, apesar del frío me despojo de todas mis ropas y tengo que hacer mis necesidades tras el cartel del col. ¡Qué buen recuerdo dejo allí¡ me pongo el chubasquero y me dispongo a iniciar el descenso. Hace mucho frío pero el tiempo aguanta sin llover. Me "lanzo" hacia abajo. A los pocos kilómetros no me siento las manos y tirito encima de la bici. Debo frenar en las rectas para que la bici no se embale ya que a esas velocidades no soporto el dolor. Continuo sin problemas, desde aquí me quedan unos 90 a la T2. Queda aparentemente poco pero lo peor aún no ha llegado. En el penúltimo puerto, que a mi me pareció lo más duro del sector me comienza a llover, primero timidamente y después con mucha intensidad. Las rampas son fuertes y el descenso no va a ser fácil. Corono y bajada. No es muy técnica asi que tampoco tengo problemas. Ya estoy cerca. Van pasando los kilómetros y llego a Embrun, aquí si te acuerdas de la madre de quien diseñó el recorrido. Ves a la vente corriendo y tu comienzas el último puerto. Pese a mi ritmo, se me hace muy duro y largo, aún así voy fresco. He comido muy poco tratando se reservar el estómago y no he cogido nada de la organización salvo agua, esto es un handicap importante. El último descenso es muy peligroso con un firme en mal estado y muchas alcantarillas. Ya estoy terminando. Al entrar el boxes veo a mi gente que está por allí. Me tranquilizo.
Calcetines secos y vasito para correr (esta es una novedad: te obligan a correr con un vaso para que lo vayas rellenando en los avituallamientos por motivos mediambientales ¡qué despropósito¡) y nueva visita a los servicios.
Comienzo a mi ritmo, suave pero con el objetivo de no parar. El circuito es duro pese a que haya gente capaz de correr en menos de 3 horas ¡¡Bravo Marcel¡¡ los metros van pasando y desde el metro 1 soy consciente de que lo terminaré si o si. Sobre el kilómetros 15 comienza una tormenta impresionante que ya no parará hasta el final. Hace frío y la lluvia duele. Los corredores sobreviven a este infierno. El vaso me sobra por lo que me deshago de él. Ya he parado varias veces a hacer mis necesidades. Son mis únicas paradas. No he andado ni un metro y corro, muy lento, pero corro. Queda poco pero parece que no termina, pero estoy ahí.
Kilómetros 40 y ya solo me queda una pequeña vuelta sobre los boxes y ya está. Afronto la recta de meta y pongo fin a la prueba. Tengo mi mirada Embrunia y soy finisher. 14 horas 38´ me ha costado, pero eso no me importa. Si hubieran sido 17 horas también estaría satisfecho.
No me paro, recojo mi material bajo el diluvio y me voy a buscar a Loli y Natalia. Totalmente empapadas y ateridas de frío me esperan en la furgoneta. No se merecían tanto sufrimiento pero lo hemos conseguido. SOMOS FINISHERS EN EMBRUN¡¡¡¡¡
Con esto he vuelto a crecer, se lo que tengo a mi lado y se que puedo hacer cualquier cosa que me proponga. Si lo he conseguido en estas condiciones...
Desde aquí mi total adminación a quienes pese a las condiciones meteorológicas fueron capaces de concluir (el último en 18 horas)
La opinión de la organización me la reservo pero creo que no está a la altura en muchos aspectos de semejante prueba. Esta gente que corre se merece un poco más. De todas formas ya reservé un huequito en mi corazón para Embrun y seguro, Dios mediante, que nos volveremos a encontrar.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Acojonante. Ehnorabuena por terminarlo y en las condiciones que lo has hecho. Me has recordado nuestros primeros triatlones jejeje,... Cuenta conmigo para el siguiente. Ya me contaras mas detalles. A ver si salimos un dia en bici coj...................es!!!

Juan Ramón.

Javier Morilla dijo...

Leídas las crónicas y sabiendo en el estado físico en el que acudiste creo que solo me queda reconocerte por n-ésima vez mi más profunda admiración ¡¡¡
Que tu nueva "mirada" te ayude a conseguir los retos que te propongas, y que yo los vea o los comparta...si puede ser ¡¡¡ :-)
Enhorabuena a los 3 ¡¡¡ hacéis un gran equipo ¡¡¡

FRAN dijo...

Me uno a las palabras de Javier. Ya da igual, como bien dices, 12 horas que 17; el reto está conseguido y en unas condiciones climatológicas, físicas y fisiológicas más que duras.
El verte es, para nosotros a los que entrenas, un aliciente más para ir superando nuestras barreras e ir consiguiendo nuestros retos.
Auténtica trifamilia Bruzón

DAVID MÁRQUEZ (waltrapa) dijo...

Sin palabras Juán. A descansar y a recuperarse que te lo mereces.

Anónimo dijo...

Joder te aplaudo y te admiro campeón. Como dice Juan ramón, he reconocido en tu historia la esencia del triatlon. Un abrazo y me reitero, enhorabuena.

Juan Carlos (Podólogo)

Pablo Cabeza dijo...

Mi enhorabuena. Conociendo la prueba, me doy cuenta de la magnitud de tu esfuerzo. Ahora, a seguir soñando.

Poly dijo...

Enorabuena makina primero y ante todo por terminar , despues por contarnoslo .

Anónimo dijo...

Enhorabuena!! Seguro que nos veremos por Embrun de nuevo, es dificil no volver.

Jon Arnedo

JUAN ANTONIO BRUZON SAAVEDRA dijo...

Muchas gracias a todos.
Juan Ramón ya sabes que el próximo lo haremos juntos.
Javi, Fran yo también espero poder compartir experiencias con vosotros. Ya sabéis que sois mi laboratorio particular jeje.
David ya sabes que tenemos que compartir nuestro gran sueño ojalá sea juntos.
Juan Carlos, el año próximo te toca a ti. Medita donde te metes porque ya no tendrás marca atrás una vez que te inicies jaja.
Pablo, para mi eres un ejemplo a seguir, agradezco mucho tus palabras. Seguiré soñando.
Poly, esta es tu prueba.
Jon, nos veremos en una próxima vez en Embrun. Enhorabuena por tu marcón.