viernes, 7 de agosto de 2009

MI CRONICA II

La bici comienza con una subida que tendremos que hacer en las tres vueltas que tiene el recorrido. Sin ser un recorrido con puertos, es el típico rompepiernas. Ahí los grandes rodadores no lo tienen tan fácil y algunos nos adaptamos mejor. Voy adelantando gente continuamente y mantengo un ritmo regular, concentrado, pendiente de la hidratación y la alimentación, fundamentales en este tipo de pruebas. Voy teniendo muchos problemas con el aerodrink que se me gira, lo tengo que colocar 800 veces por lo menos en todo el recorrido. Comienzo la segunda vuelta fresco y controlando, en la subida tengo otro problema, esta vez mecánico: el plato grande no me sube, por lo que comienzo la bajada forzando a tope para que suba. De chiripa sube y comienzo otra vuelta. En un tramo bacheado tengo otro problema con el manillar, que se me baja ya que no lo llevo bien apretado. Tengo que echar pie a tierra para solucionarlo y subirlo varias veces ya que se me baja con los baches. En la tercera vuelta no tengo el problema con el plato pero tengo que volver a parar por el manillar en el mismo sitio que la vuelta anterior. Ya estamos terminando el sector y me encuentro bastante bien. Como no llevo reloj voy bastante relajado y no se ni siquiera como voy de puesto. Transición muy rápida, sobretodo si la comparamos con la primera y comienzo a correr. Nada más iniciar la carrera a pie adelanto a uno y ya al llegar a una larga avenida me veo completamente solo. Dudo de si me he equivicado y pregunto a la gente que me anima continuamente, "¡Keep going!" "¡Keep going!" y me dice que voy en el camino correcto. Corro cómodo a un ritmo inferior al que creo que soy capaz de llevar ya que aquí si me siento inseguro. Llego con pocos kilómetros en las piernas y no se hasta donde aguantaré. Decido no comer nada durante la maratón, solo bebo. Aunque se que es muy arriesgado, me mantengo fuerte. En la segunda vuelta ya voy doblando a gente y ya parece un IM como los que estoy acostumbrando a hacer, rodeado de gente. El circuito es muy bonito, pero fracamente duro, con muchas subidas, caminos de tierra e incluso campo a través. Hay mucha gente sufriendo y algunos ya caminan. Me cruzo con mis compañeros de viaje. Les doy aliento. Llego al último punto de giro y me indican que siga hacia meta. Pregunto por lo que me queda y me responden que una milla. Voy fácil. Es el IM que mejor termino. Me subo la cremallera para que se vea bien quien me apoya. Me pongo guapo (todo lo que se puede) y finisher nuevamente. Lo demás es historia. 45º Absoluto y 8º de mi grupo de edad. Hubiera sido bonito que tras 20 años en el triatlón lo pudiera haber celebrado compitiendo en Hawai. Una lástima, pero estoy muy satisfecho.

6 comentarios:

Luis dijo...

Enhorabuena,pedazo de tiempo,puesto y carrera.
Ya verás como Hawaii llega más tarde o más temprano,el buen trabajo al final se traduce en recompensa.
Ahora toca recuperarse y disfrutar un poco.
un saludo
kay


kay.puentes.es

Javier Morilla dijo...

Juan, dime que lo del plato grande no fue por mi culpa ¡¡¡ por lo que tú má quieras ¡¡¡ y juro que el manillar solo lo limpié...uffffff ¡¡¡ :-))))

Bonita crónica...ojalá esas sensaciones puedan ser sentidas al menos una vez en la vida ¡¡¡

FRAN dijo...

Pienso igual que Javier: una muy buena crónica, emotiva y que te anima para luchar por si algún día, sobre todo los novatos como yo, podremos hacer uno.

Anónimo dijo...

enhorabuena makina!!!ahora a recuperar que te lo mereces
un saludo
antonio benitez

decadizz dijo...

¿necesitas manager?

JUAN ANTONIO BRUZON SAAVEDRA dijo...

Muchas gracias por los animos. Ahora comienzo un periodo de reflexión y el año próximo seguramente no haré larga distancia ya que no puedo continuar con este ritmo de vida. Eso si, si alguien me hace de manager gratuito y me busca ayudas me lo replantearé je je.